martes, 5 de febrero de 2008

Por fin se terminó el Mundial de Fútbol (julio 2006)

Por fin las esposas preguntan: "¿quiénes son los de rojo y blanco a rayas?" sin hacer consideraciones absurdas acerca del diseño de la camiseta de Togo; Por fin vamos a ver a la morena novia del fulbá de Cambaceres comiendo girasoles y a las puteadas, y no a la esposa de David Beckham con todo Dolce & Gabbana encima, festejando lo que no sabe ni qué; Y por fin la puteada será puteada, y no necesitaremos organizaciones defensoras de los derechos religiosos, o étnicos, o aborígenes, o vaya a saber uno de qué cosa, para que -lectura de labios mediante a través de expertos peritos- nos indiquen la sanción a aplicarle a quien se fué de boca; Por fin los de azul juegan para los de azul y los de rojo juegan para los de rojo, y no hay que alentar a ningún eslovaco que se desempeña en el Galatasaray de Turquía aunque tiene su domicilio fiscal en Mónaco, pero juega por Corea del Sur, porque está nacionalizado a tal efecto; Por fin el gol es festejado por futbolistas emocionados y no por coreógrafos realizando una puesta en escena; Por fin la patrona te pide que pongas la novela, y no el partido donde juegan los suecos; Por fin vuelve el "cortito" al hígado disimulado en un córner, y se va el cabezazo mediático y analizado por psicólogos, psiquiatras, tarotistas y por cuanto personaje televisivo nos encontremos; Por fin la gente puede mirar todo el partido de corrido, sin tener que andar chequeando si aparecen en la gigantesca pantalla de cristal líquido; Por fin ver un purrete con lágrimas en los ojos porque perdió el clásico barrial, y no una nena de segundo grado llorando desconsolada porque no se perderá la hora de música en los festejos de tampoco sabe qué; Por fin la entrada vale 10 pesos, y no el valor de cinco años de almuerzo para todos los pibes del comedor del barrio; Por fin volvés a abrazar al buen tipo aunque sea del equipo contrario, y no tenés que festejar lo mismo que la mala gente sólo porque "en esto estamos todos juntos"; Bienvenido Riestra-Colegiales y Libertad-Huracán, hasta nunca Alemania-Italia. Chau arlequines, máscaras fastuosas y producidos disfraces, hola pilusos y remeras de piqué o acetato; Por fin se acabó el circo. Hola fútbol, te extrañé...

1 comentario:

Daniela Lucena y Gisela Laboureau dijo...

si, hay toda una puesta en escena del mundial que trae a las mujeres, totalmente de acuerdo. yo soy una de esas.

ahora lo que mas me impacta es como el futbol tamben se globalizo, es decir, como los hichas ya no respetan fronteras para admirar a un equipo. en peru hace poco me paso que mi marido hablaba de futbol con los peruanos como si fueran argentinos: boca, river, los pases, el tecnico. para los medios y el mercado, sin dudas, el negocio perfecto.